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jueves, 28 de enero de 2016

Ben Eine, el rey del alfabeto de color


Ben Eine, el hombre de las letras, no se conforma con los muros y después de intervenir medio mundo, bufandas y cierres, se traslada al mundo de la cosmética y diseña el nuevo packaging de la icónica crema de manos de cáñamo de The Body Shop.

Este londinene, nacido en los ’70, comenzó su andadura con el elemento central del graffiti más puro, el tagLas letras fueron, (son y serán) el ADN de su arte, sin embargo, pronto se cansó de “ensuciar la ciudad con las firmas de siempre” y quiso “embellecerla con algo diferente”. 


miércoles, 19 de agosto de 2015

'Lata 65', abuelos grafiteros con bastón



 En una mano el bastón; en la otra el spray. 

Así se acercan ‘Lata 65’ a los muros. Despacio, con cautela y luciendo una mascarilla blanca en la boca, como auténticos grafiteros de barrio. Muchos rondan los 80 años, pero cada paso que dan hacia la pared, es un año que se quitan de la espalda. Rejuvenecen ellos y rejuvenecen la pared con sus colores. Un toma y daca.

domingo, 28 de junio de 2015

Mulafest 2015, El festival de Cultura Urbana por excelencia.



Lo ha vuelto a hacer. Mulafest ha superado el listón un año más. Ni los 40 grados que amenazaban sobre la capital han podido con él y de nuevo, ha acogido a miles de asistentes con ganas de disfrutar de esta cuarta edición del que ya es, el festival de cultura urbana por excelencia.

Las proximidades del IFEMA siguen como siempre, las banderas de la entrada ondean como pueden bajo el calor sofocante, como queriendo abanicarse entre ellas y el conserje de la entrada sigue vigilando que no entre al recinto ningún coche que no tenga autorización para ello. Hasta ahí, sigue siendo IFEMA. Sin embargo, cuando llegas frente a la entrada de prensa y las taquillas, puedes comprobar que lo que antes era una explanada, ahora se ha convertido en un escenario enorme patrocinado por Desperados.

La gente hace cola para comprar su entrada y es que, aunque salieron hace meses, todavía quedan algunos rezagados que no han podido resistir la tentación de pasarse, al menos un día, por este festival que ya marca tendencia.

Hace cuatro años, Mulafest se presentaba como un colega alternativo, algo tímido pero con personalidad y que quería instalarse en los ‘madriles’. Ahora, los amigos le llaman Mula y de tímido no tiene un pelo; sale en las televisiones, en los periódicos, en miles de perfiles de instagram… y ha conseguido ser más castizo de lo que aquel junio de 2012 habría imaginado.

Hace cuatro años los pasillos los llenaban las chaquetas de cuero, las pieles llenas de tatuajes y los sprays de colores. Y hoy, entre esos incondicionales se mezclaban adolescentes, jóvenes, adultos, padres y madres con niños, algún abuelillo que otro y cientos de curiosos y aficionados a este mundo de lo alternativo.


Dentro, en el pabellón 12, se encuentra uno de los espacios más veteranos del festival: El Garaje.16.000 metros cuadrados llenos de brillantes joyas sobre ruedas. Aquí se concentran los mejores artesanos del hierro y los mejores tubos de escape del país. Tubos que por cierto, componen, durante los 3 días la banda sonora de todo este pabellón. Mientras los rugidos de motor se mezclan con la banda que toca al fondo, las bicicletas, más silenciosas pero igual de ornamentadas, pasean entre los huecos de este inmenso garaje.  

Las paredes, por supuesto llenas de murales de artistas como Boamistura, abrazan el espacio en el que también hay hueco para la tecnología, la impresión 3D (Los hacedores), los proyectos de estudiantes de diseño y arquitectura y las ilustraciones del concurso de Educación Vial de la DGT.

Más allá, en el pabellón 14, la banda sonora es algo diferente. Un vibrato constante y agudo da la bienvenida a todos los amantes del tattoo. Y ahí, en más de una veintena de cabinas, el cuerpo se vuelve lienzo y los tatuadores, artistas. Las bobinas y las agujas son las protagonistas y las caras de dolor brillan por su ausencia. La satisfacción de estar siendo tatuado por uno de los mejores tatuadores del mundo, supongo, que gana al dolor de la tinta en la piel. 

Las artes plásticas y escénicas se cuelan también en este pabellón y comparten techo con ágiles ninjas del parkour. El arte urbano, a diferencia de años anteriores, pasa a un formato más serio, más… de arte y menos de urbano. Deja los muros y las paredes para ser colgado y enmarcado en los stands de las galerías (Espositivo, Swinton&Grant, Gunter Gallery, La Fiambrera y CombustiónEspontánea).


Y entre otras muchas novedades, el espacio Experimenta-tú, un circuito para descubrir este arte desde cerca y conocer su técnica en primera persona. No hablo siquiera de la gran apuesta que ha hecho la organización este año por la música ya que ha sido el punto fuerte de esta edición y daría para otro artículo completo. Solo basta con mirar el cartel y los horarios. Músicos de la talla de Jon Hopkins, Hudson Mohawke, Rhye o Evian Christ han sido los encargados de poner punto y final a la jornada mula e inaugurar la noche hasta las 6 de la mañana cuando el sol mandaba a cada mochuelo a su olivo.

Sería imposible contar todo lo que ocurre en MULAFEST y todo lo que te puedes encontrar. Por eso, la única manera de saber lo que realmente significa la comunidad MULA, es comprando la entrada anticipada para la siguiente edición y pasear por este clima alternativo y urbano que se respira en plena capital bajo los rayos estivales.

Eso sí, Mulafest ha dejado claro que en Madrid sí hay playa, por lo menos, cuatro días al año.



lunes, 13 de abril de 2015

Graffiti Pop de la mano y los sprays de Antonio de Felipe.

-          ¡Mira! ¡ven! ¡Mira qué bonito este! Qué guapa la chica esta ¿eh?, madre mía.
-          ¡Uy sí! Le brilla hasta el collar. Mira que bien hecho está, Pili.


Puede que las señoras que se reunían delante del cuadro no supieran que la chica guapa era Charlize Theron, ni tampoco que es la protagonista del anuncio de J'adore de Dior o que el cuadro es una versión del Adele Bloch-Bauer de Klimtsin embargo la estética, los colores, el collar o lo qeu fuera, les hizo pararse y disfrutar como las que más de la obra. 

martes, 13 de enero de 2015

"AMORES DE METRO" EN LAS PAREDES DE LEGAZPI

A todos nos ha pasado y quien diga que no… miente.

Poneos en situación: Una fría mañana de enero. La rutina de siempre. Camino de la universidad, o del trabajo. Cabezas bajas y miradas que se pierden en el suelo, en el periódico o en la pantalla del móvil. Pero de repente… Dos miradas que se cruzan, que se encuentran y se abrazan en silencio sin que nadie más lo advierta. Dos segundos que parecen dos horas y una parada de metro que parece una vida entera.  Es lo que se conoce como “Un amor de Metro”: un enamoramiento repentino, efímero y fugaz que dura generalmente 3 o 4 estaciones pero que se recuerda durante días posteriores. Días en los que los trayectos de metro van acompañados de preguntas como ¿Por qué no le dije algo? ¿Le habré gustado yo también? ¿Me miró porque sintió lo mismo o tenía algo entre los dientes? ¿Se acordará de mí? ¿Lo volveré a ver?

domingo, 16 de noviembre de 2014

Pejac, el Banksy Español


Muchos le comparan ya con el famoso Banksy y es que sus trazos simples mezclados con el trasfondo complejo y lleno de crítica de sus obras, hacen que su impronta recuerde a la del británico.

Se trata de Pejac, un artista nacido en Santander pero formado en la facultad de Bellas Artes de Salamanca, Barcelona y Milán.  Al contrario que muchos artistas urbanos, que comienzan en los muros y acaban exponiendo en museos, Silvestre Pejac, comenzó entre las paredes de las galerías y terminó saliendo de ellas para pintar a pie de calle.

“La calle es el mejor escenario para acercar el arte a la gente que por los motivos que sea, nunca ha puesto un pie en un museo o en una galería de arte", asegura el Santanderino en una entrevista.



Milán y algunos profesores demasiado rígidos con sus ideas sobre el arte, fueron quien despertaron su interés por el Street art, sin embargo, no fue hasta 2009 que comenzó a tomar las ciudades como lienzo. Moscú, París, Estambul, Londres, España o Portugal son algunos de los países donde ya ha dejado su huella y parece que el artista guarda en esa lista muchos más renglones.


Las imágenes de Pejac lucen un equilibrio perfecto entre la sencillez de los trazos y la complejidad de la técnica. Un mundo que se escurre por la acera y se cuela por una alcantarilla, unos barrotes de celda que se recogen a modo de cortina, ladrillos que se convierten en ramas… Obras llenas de melancolía y humor, con una gran dosis de crítica y un pequeño toque de ironía que invitan al espectador a pararse y reflexionar sobre distintos temas.

El proceso de creación de sus obras, tiene lo mínimo de azaroso y espontáneo. Según cuenta, primero reflexiona, piensa en la imagen y después de haber barajado diferentes formatos y soportes, busca el escenario perfecto para materializarla.

Pinceladas precisas con la cantidad perfecta de sencillez que dan como resultado un lenguaje poético que "huye de la belleza simple y busca la esencia en la cara oculta de las cosas”.

Uno de los ingredientes más importantes en el arte urbano, es remover conciencias y en eso, Banksy es experto. Es quizá por eso, por lo que ahora, a este artista español, le comparan con él, porque al igual que el británico, remueve a la vez que cautiva. 








lunes, 20 de octubre de 2014

VANDALISMO SENTIMENTAL: BOAMISTURA, RAYDEN Y LEIVA.

Madrid ha vuelto a sorprender a sus viandantes. Desde principios de este mes, sus calles aparecieron llenas de mensajes positivos. Frases con tipografía sencilla y letras blancas que se mezclaron en los pasos de cebra de la capital; Te haré el humor hasta llegar al orgasmo. Mi más sentido bésame. Perdona rápido, agradece lento. No hay imposibles, sino improbables. Te comería a versos... Y así hasta 22 versos en el suelo de calles tan emblemáticas como Fuencarral, San Bernardo, Augusto Figueroa o Tirso de Molina.  

¿Los artífices? Boamistura, un colectivo formado por dos licenciados en Bellas Artes, un ingeniero, un arquitecto y un publicista. Como dicen ellos: “Diezmanos, cinco cabezas y un solo corazón”Comenzaron en los muros de su barrio, Alameda de Osuna, pero pronto se les quedó pequeño y quisieron ir más allá. México, Panamá, Serbia, Guinea Ecuatorial, Argelia, Georgia, Alemania o Brasil son solo algunos de los países a los que han dado color desde 2009. Cinco años, tantos como integrantes en el colectivo, que han tenido como meta principal utilizar el arte como un instrumento y motor para la transformación social.

“Entendemos nuestro trabajo como una herramienta para transformar la calle y crear vínculos entre las personas. Sentimos una responsabilidad para con la ciudad y el tiempo en el que vivimos”, explican en su web.

El spray, la brocha, los mensajes positivos y el color son sus fieles compañeros y los llevan allá donde van. Por ello, es fácil reconocer sus obras con una simple mirada. Sin embargo, esta vez ha sido diferente. Los colores han desaparecido y las formas redondeadas también. De hecho, no hay atisbo de diseño, de uso de diferentes utensilios y de horas previas discutiendo sobre la elaboración de la obra. Esta vez “solo” son letras blancas.

Letras blancas que resultaron ser frases de los madrileños Leiva y Rayden. El rap de este último siempre se ha caracterizado por incluir un mensaje positivo entre sus rimas. Y es que canciones como Sastre de sonrisas se han convertido en un lema para días grises. Por otro lado, Leiva ha sido como un hermano para estos artistas y es que se han criado en el mismo barrio. Todos tienen, como quien dice, corazón 'alamedo'.

No es la primera vez que Rayden, Leiva y Boamistura se unen para un proyecto. Ya en 2012 el rapero contó con la colaboración de Boa para ilustrar su disco Mosaico y, ahora, dos años después, vuelve a contar con ellos para dar color a su último disco, De alma y hueso, que saldrá a la venta el próximo 4 de noviembre. La ilustración del primer disco en solitario de Leiva también fue obra del colectivo, al igual que la fotografía de su último trabajo, Pólvora.
Este último proyecto, totalmente voluntario y sin ánimo de lucro, lleva por nombre "Madrid, te comería a Versos" y es, textualmente, según el colectivo de artistas "un acto de amor de artistas y poetas por nuestro querido Madrid" 


Poco a poco, como flores en el asfalto, van creciendo rimas por la ciudad y al mismo ritmo, aumentan las fotografías compartidas en las redes sociales de curiosos que buscan y encuentran poesía.

(A la dcha. Fotografía de la cuenta de Instagram de Rayden en la que escribe: 
A esto me refiero... Arte útil. Viva Boamistura y todas las personas que dedican su arte a cambiar el mundo a mejor aunque nuestro mundo sea a veces una baldosa, un universo o un paso de cebra

Y con esta buena mezcla, de Boa Mistura, Rayden y Leiva, Madrid se viste de blanco y se deja tatuar la piel llenando de poesía sus calles más castizas. Un Vandalismo Sentimental que está arrancando sonrisas a todo aquel que se cruza con estas sorpresas de aire madrileño. 



Aquí podéis consultar la localización de todos los versos que han poblado Madrid. 



sábado, 20 de septiembre de 2014

Una forma diferente de ver París...


Foto. Patricia Muñoz
Ella, la ciudad de la luz, del amor, de la moda, de la gastronomía... Una de las más visitadas del mundo y durante un tiempo, la cuna de artistas, de genios y de locos que apostaban por algo nuevo, algo revolucionario. Ella, la que un día fue casa de bohemios que buscando alas musas, la inspiración o el amor efímero de una cortesana del Moulin Rouge, encontraron algo más que un lugar donde vivir, un hogar con alma que les acogería hasta el final de sus días.

Todo aquel que la ha conocido, dice que es una de esas ciudades que enamoran, que te agarran y te susurran al oído cosas tan bonitas, que después no quieres irte nunca lejos de ella. Esconde en cada calle algo que pocos pueden explicar que hace que tenga un encanto constante.

París no es solo Torre Eiffel, campos Elíseos o Arco de triunfo. París va más allá. París nació de la mano del arte y por ello, ahora, es una parte más de su esqueleto. No hace falta esperar esas colas interminables que se forman en la puerta del Louvre, caminar por sus calles es una alternativa perfecta para disfrutar de ese “otro arte”, el que está vivo, el efímero, el que late, crece y muere con la lluvia o el viento. París respira arte y brinda la oportunidad a visitantes de respirar con ella las sorpresas que se esconden en su piel.

Foto. Patricia Muñoz
Una de ellas es Rivoli59, un templo del arte que se alza como una isla en medio de un océano de capitalismo, cifras de infarto y lujo. Un edificio de una antigua sucursal de un banco abandonado, que fue tomado, el uno de noviembre de 1999, por KGB, tres artistas llamados Kalex, Gaspard y Bruno. 

Por casualidades de la vida o caprichos del azar, estos tres artistas dieron vida en el día de los muertos a un edificio de cinco plantas.

Allí y desde ese preciso momento, artistas de todo el mundo crean y exponen sus obras ante todo aquel viandante que quiera sumergirse en esta atmósfera artística, ya sea por amor al arte o por mera curiosidad.


No es raro caminar por las calles parisisnas u otras capitales mundiales y encontrarse rostros pegados en la pared. El artífice de esto es Gregos, un artista nacido en los suburbios de París que después de haber viajado por Grecia, Atenas, Boston, Massachusetts o EE.UU, regresa en 2003 a París donde se encontrará con su verdadero amor; el arte urbano.

Gregos vive en Montmatre, el barrio de los artistas y es allí donde comienza a crear y desarrollar sus proyectos. Decidió centrarse en un arte en 3D y aplicar todas las técnicas que había aprendido de forma autodidacta a lo largo de los años. El resultado; réplicas de su rostro en escayola con diferentes expresiones y estilos. Una especie de autorretratos que muestran distintos estados de ánimo. Y es que ya son  más de 500 las caras que cuelgan de las paredes de más de 25 ciudades, desde Mónaco, hasta Sao Paulo, pasando por Worclaw (Polonia) o Tokio.

Otro de los que han encontrado en París su lienzo perfecto, es Charles Leval, más conocido como Levalet, es un artista urbano francés que no solo utiliza la calle como lienzo, sino que cuenta con ella como fiel compañera. No le vale con que la pared sea el lugar donde expone su obra, sino que quiere que esa pared sea parte de la obra.


Este artista pasea por las calles de la ciudad, buscando espacios, paredes vacías, grietas y texturas. Después corre hacia su taller, su casa, y crea sus característicos personajes en blanco y negro que después aparecerán en los muros como nuevos habitantes de la ciudad. Estas figuras van más allá de ser meros dibujos en las paredes. Son personajes que interactúan con el espacio, hechos a medida y que encajan con ese lugar concreto donde han sido dispuestos.

Además, Leval en ocasiones da un paso más y añade a su obra objetos reales como un paraguas o un libro que dotan a estos nuevos habitantes de más realismo y vida.

Pero en el arte urbano no todo es pared. A veces, el lienzo puede estar en cualquier lugar. Como decía Oscar Wilde, Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista. Por eso, como buen artista, Thomas Lamadieu, alias “Roots”, ha visto el cielo como algo más y olvidándose de muros, lo ha tomado como lienzo.

Una mezcla de fotografía, ilustración y arte callejero dan como resultado auténticas obras de arte que dejan boquiabierto a cualquiera que se tope con una de sus maravillas. Es uno de esos casos donde una imagen vale más que mil palabras.

Y es que París esconde mucho más de lo que podamos imaginar. Detrás de esa apariencia ilustre, elegante y fina, se vislumbra un ansia de arte, de nuevos movimientos, de gente, de historias y modernidad. Toca adoptar otra mirada y descubrir qué se oculta detrás de esa ciudad donde ahora y siempre la vie est rose.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Okuda, entrevista a un artista urbano




A pesar de haber nacido en Santander, se siente madrileño. Asegura que es la ciudad más viva de España y después de haber pasado algunos años en ella, estudiando Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid, decidió quedarse y ser adoptado por la capital.

Oscar San Miguel Erice empezó con el graffiti más puro; spray en mano y pintando fábricas abandonadas y vías de tren. Sin embargo, ahora, es fácil encontrar obras suyas en las mejores galerías del país y de más allá de nuestras fronteras. La última ha sido la Galería Kreisler, una de las más veteranas de Madrid, que ha celebrado su 50 aniversario con una exposición que recoge 12 de los artistas urbanos más importantes del panorama actual, entre ellos Okuda.


Cientos de rincones del mundo han sido ya conquistados por su amplia gama cromática y es que sus geometrías son la firma perfecta para reconocer a simple vista cualquiera de sus obras.

Confiesa que esas geometrías "son una evolución natural de sus primeras letras, una trasformación de ellas en triángulos y rombos que terminaron convirtiéndose en las arquitecturas de ahora".

Es ahí donde nace su estilo Surrealista Pop Moderno -así lo define él-, "donde no importa la identidad del individuo y donde los seres deambulan en arquitecturas efímeras de colores que se mezclan con geometría y partes orgánicas grises", explica.

Okuda ha conquistado decenas de países, pero reconoce, que quizá India o África han sido los más difíciles en los que ha trabajado. Por ello, comenzó con Signal Series, un conjunto de intervenciones que toman como lienzo las señales de tráfico en aquellas ciudades con excesiva seguridad o restricciones o en zonas rurales abiertas sin paredes que pintar.
  
Señales, puestos de helados, suelos, estaciones de metro… toda superficie es propicia para infiltrar algo de color y, en todas – reconoce el artista- se siente cómodo. "Me encanta ir variando y cambiar de formatos y superficies pero la pared siempre me ha dado más tranquilidad ya que es de donde vengo; de la calle", dice.

México, Portugal, China, Alemania, Bulgaria, Francia, Jordania… Pero Okuda se queda con su experiencia en Tennessee, al sur de los EEUU y en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, donde dio color a un edificio del barrio de Woodstock que es ahora hogar de Side Street Studios, un espacio que alberga 30 artistas jóvenes provenientes del arte callejero. "Capetown y Tennessee han sido los mejores escenarios en los que me he encontrado pintando. En Ciudad del Cabo, oía los rezos musulmanes mientras trabajaba y en Tennesse me encontré pintando, en medio de la naturaleza, yo solo… Fue muy especial". 
           
Y es que, después de preguntarle acerca de su obra y trayectoria, no pude evitar sacar el tema que siempre está presente en este mundo del arte callejero: Graffiti vs Arte urbano. Y esto fue lo que contestó:

P: ¿Es preciso que un artista urbano comience siendo grafitero?

R: No tiene porque. Lo interesante es que cada uno haga su camino personal, distinto a todo, que marque la diferencia, venga de donde venga.

P: ¿Dónde empieza el artista y donde acaba el grafitero? ¿Es compatible grafiti y arte urbano? ¿Es lo mismo? ¿En qué se diferencian?

R: Por supuesto que no son lo mismo. El grafiti se centra más en las letras y en la técnica, sin embargo, el arte urbano quizás mira más allá. Abarca un término más amplio. Yo, por ejemplo, empecé solo pintando letras pero poco a poco me fue interesando más el hecho de expresar, de trasmitir… Quizás porque tengo más influencias del arte clásico que del street art.


P: ¿La ilegalidad y el haberse criado en la calle es incompatible a exponer en grandes museos o galerías?

R: No tiene por qué, de hecho en todas las grandes ferias de arte del mundo hoy en día, el Street art, tiene una representación importante. Digamos que los artistas de la calle son una parte relevante hoy en el arte contemporáneo.

P: ¿Se puede vivir del arte?

R: Creo que sí, pero tú no lo decides. Primero debes elegir tu camino personal y crecer como artista, pero sin finalidad de vivir de ello. Después…el tiempo dirá. Lo que sé es que las cosas que se hacen de verdad, al final dan sus frutos, en todos los sentidos.

P: ¿Crees que el grafiti está teniendo más aprobación por las instituciones por interés cultural o simplemente lo hacen para mejorar su imagen?

R: No sé… Creo que más por mejorar su imagen, no por cambiar las cosas de verdad.

P: ¿Colaboraciones o mejor pintar en solitario?

R: Depende. Normalmente me he desarrollado y he crecido pintando solo, pero con ciertos artistas con los que tengo mucha conexión como REMED, sí que hemos hecho grandes cosas juntos.

P: Imagina que alguien que nunca ha oído hablar sobre arte urbano, te pregunta qué es. ¿Qué contestaría Okuda?

R: Es el arte más sincero y sin filtros, ya que está en la calle. Es comunicación directa con todo tipo de públicos, no solo al que le interesa el arte, sino con todos, niños, mayores… Es un arte que va más allá de museos y galerías. 

lunes, 4 de agosto de 2014

LA NUEVA ESTACIÓN DE METRO; PACO DE LUCÍA


La próxima estación de Metro de la línea 9 llevará por nombre Paco de Lucía. Un homenaje al maestro, que Madrid ha querido rendir a la carrera del artista.

La estación se inaugurará el próximo mes de Enero de 2015, pero no estará totalmente operativa hasta la primavera del mismo año. Estará situada bajo la calle Costa Brava en el barrio de Mirasierra y formará parte de la línea 9 con conexión a las líneas C3 C7 y C8 del Cercanías.

Y si Paco era un virtuoso de las cuerdas, Okuda y Rosh, los dos artistas encargados de decorar su estación de metro, lo son del spray. Y es que el color de esta nueva infraestructura queda en manos de estos dos artistas urbanos.

Ambos son los que darán color a las paredes de la estación del guitarrista. Un mural de 300m2 que hará referencia a la impronta que el de Algeciras dejó en nuestro país. Su guitarra y su retrato serán los protagonistas de la obra. 

"La base del mural será pintura. El resto de detalles serán ilustraciones estampadas e impresiones con aluminio", comenta Okuda en una entrevista para ABC, "el retrato de Paco de Lucía será lo más figurativo. El icono de la guitarra como recuerdo del autor se realizará a partir de composición abstracta, que es más el estilo de Rosh333"

Ambos artistas llevan trabajando juntos 15 años y han compartido pared y pintura en muchas ocasiones. Eso sí, el estilo jamás se fusiona. Son obras conjuntas pero con el estilo de cada uno perfectamente diferenciado. Si ven líneas continuas, onduladas y colores pastel, están viendo el trabajo de Rosh. Si en cambio, lo que ven son geometrías, colores saturados y gamas cromáticas casi imposibles de conseguir, eso es, sin duda, obra de Okuda.

Paco de Lucía constituye la primera estación de metro que apuesta por el arte urbano para su decoración. (Ahora ya son tres: Moncloa y La  Banda del Rotu y Legazpi y la intervencion de #tevi de la galería magdalena) Una prueba más para demostrar que el arte urbano no está reñido con las instituciones públicas. Cada vez son más las que cuentan con artistas urbanos para decorar fachadas y realizar proyectos conjuntos. 



“Es este quizá el proyecto más importante que me ha encargado una institución pública” confiesa Okuda.

Ahora solo toca esperar para ver en Mirasierra el resultado de una mezcla, cuanto menos, curiosa; Flamenco, Paco de lucía, Graffiti y Metro de Madrid.


  


Okuda














Oscar San Miguel Erice, más conocido como Okuda nace el 19 de noviembre de 1980, en Santander. En el 2000 se afinca en Madrid  y estudia Bellas Artes en la Universidad Complutense. Desde ahí todo ha sido conquistar con sus colores decenas de ciudades; desde Madrid, Sevilla o Barcelona hasta Johannesburgo, Mexico, Miami, Nueva York, Lima, Rio, Nueva Delhi, o Tokio.
Una trayectoria artística que se abre paso, cada vez más, al mundo de las instituciones públicas a nivel nacional. La última, la plaza de toros de Las ventas de Madrid que contó con Okuda para pintar la sala del tendido 11 el pasado San Isidro.

Aquí podéis ver una entrevista que le realicé en septiembre de 2014.

Rosh333


Rosh333 no estudió bellas artes, pero gracias a su talento innato y su curiosidad por las artes visuales, se ha terminado convirtiendo en un ilustrador y diseñador gráfico reconocido. Sus figuras y texturas hipnotizan y sus afroditas dotan de magia a las ciudades que las poseen. Sus obras son “el resultado de la visión personal del mundo que le rodea”. Una de las últimas intervenciones del alicantino en la capital fue en La tabacalera, en una de las fachadas del edificio que desde este Mayo lleva su firma. 

martes, 29 de julio de 2014

¿Por qué arte urbano?

 Es curioso ver como algo de lo que hace unos años apenas se hablaba o incluso era una osadía hablar, es hoy el tema de mi trabajo de fin de grado.
Por ello, no vi mejor elección que ésta para mi trabajo final. 

El arte urbano ha pasado de ser un tabú a ser el protagonista de muchas revistas de arte, a aparecer en las páginas de los grandes periódicos y a salir en las noticias del mediodía en nuestros televisores. Libros, exposiciones, festivales y artículos son hoy el pan de cada día de este arte. Ha pasado de tener una agenda que se escondía de las autoridades a un calendario lleno de actividades promovidas por organizaciones públicas. Ha pasado por fin, al medio en el que nació. Al espacio público.

Todo comenzó hace 4 años, cuando al salir de clase bajé a la cafetería a tomar un café y un pincho de tortilla. Sentada en una mesa de las que le faltan sillas y tienen el cerco del café ya tatuado en la madera, me senté a echar un vistazo a twitter y ver qué estaba pasando en el mundo. Después de bajar un par de veces el TL, vi que La Casa encendida, (centro social y cultural de Caja Madrid) anunciaba que en un par de horas comenzaría el safari de arte urbano y posteriormente la charla con dos artistas, un periodista y dos expertos del tema. 

Nunca había asistido a nada igual, así que ya que esa tarde no tenía inforadio me escapé hacia el metro dirección Embajadores.

Llegué e inmediatamente después de cruzar la puerta, ya me llevé la primera sorpresa de la tarde. El grupo de gente que estaba esperando para realizar el safari no era la gente que esperaba ver en un safari urbano. Mujeres y hombres de 30, 40 y 50 años esperaban en las escaleras a Guillermo, el guía de éste safari. Solo yo y tres o cuatro más rondábamos la veintena.

El safari comenzó. No sabía muy bien qué me iba a encontrar ya que era la primera vez que hacía una guía como ésta. Fui algo expectante hasta que al girar la primera esquina de una de las calles de Ronda de Valencia, vimos la primera obra.  Era un cristal con una pintura blanca, como las que cubren los escaparates cuando están en alquiler, y en él se podía distinguir un retrato de un rostro hecho a base de rallar dicho cristal.

Resultó ser una obra de un artista llamado Borondo, un nombre que no había oído nunca antes, pero que desde ese día descubrí que era uno de los artistas urbanos más conocidos a nivel nacional.

No sé cómo ni porqué, pero cada obra que nos mostraron me parecía más y más interesante que la anterior. Barrotes de un parking que se convertían en una gama cromática, sombras artificiales que burlaban la atención del viandante, rostros pegados a la pared como vigilando las calles… He aquí mi segunda sorpresa; El arte urbano no solo consistía en muros pintados o paredes con firmas. No. Eso era graffiti. El arte urbano iba mucho más allá y aquel día lo descubrimos.


Quería saber quién era esa gente, qué habían estudiado, por qué hacían aquello, qué les llevó a empezar con eso del arte urbano y por qué la calle y no el óleo y el pincel.

Al terminar el safari nos dirigimos de nuevo a La Casa Encendida donde especialistas del mundo del arte urbano nos esperaban para responder a todas las preguntas que hubieran surgido a lo largo del paseo.

La mesa estaba compuesta por; Fernando Figueroa, Doctor en Historia del Arte por la UCM, Javier Abarca, artista e investigador y profesor de arte urbano en la UCM, Nuria Mora y Sue, artistas urbanos y finalmente Mario Suárez, periodista y moderador de la mesa.

Fueron 2 horas y media de mesa redonda donde las preguntas, las reflexiones y las respuestas se sucedían con diferentes puntos de vista. Desde el del artista, al experto, del defensor del arte al defensor de la ilegalidad del graffiti.  Debates y discusiones que encendieron en mí un inmenso interés repentino que dura hasta la fecha.

Un plan improvisado que decidí en dos minutos en la cafetería de periodismo, y que terminó convirtiéndose en mi afición, mi tema de investigación y mi nueva especialidad periodística.


Y ahora, con algo más de conocimiento sobre el tema, estoy ansiosa de contar al mundo lo interesante, bello y complejo que es en realidad el arte urbano.