lunes, 24 de noviembre de 2014

Un café con Luis Ramiro en La Latina



Como no podía ser de otra manera, esta entrevista tuvo lugar en La Latina, barrio de nuestro protagonista y escenario y fuente de inspiración de alguna de sus canciones.

A la luz de un sol madrileño y con temperaturas “veroñales”, Luis me recibe en una terraza con un café solo con hielo y una paella por tapa.

Se muestra tranquilo, algo tímido y curioso por el medio para el que realizo la entrevista. Al descubrir que estuve en Cracovia de Erasmus, se le abren los ojos y confiesa que justo la noche anterior estuvo leyendo una parte del libro La doctrina del Shock, de Naomi Klein, en la que habla de la transición de Polonia y que le gustaría saber la continuación de aquello, “paranoias mías”, bromea.

Le pregunto por su experiencia como poeta, como autor de su primer libro de poesía Te odio como nunca quise a nadie.

¿Cómo te sientes más cómodo; ante un folio en blanco o en el escenario ante la guitarra, el micro y tu público?

Luis Ramiro: Estoy a gusto de las dos formas, pero es diferente. Cuando estoy escribiendo, estoy solo y me siento cómodo, pero sabes que ese poema no lo va a cantar nadie. Cuando compongo, tiene un componente añadido que lo hace más bonito aún y es que sabes que no se va a quedar en el papel sino que la vas a cantar. Me encanta cuando sale un buen poema, pero me emociona más cuando sale una buena canción. Aunque haya escrito un libro de poesía o vaya a escribir más, en realidad, a lo que me dedico es a la música. 

¿Una buena canción como cuál? ¿Con cuál te quedas?

L.R.: Es complicado quedarse con una. Estoy orgulloso de varias, pero me quedaría con Perfecta o Relocos y recuerdos, canciones que le gustan a la gente y que creo que quedaron redondas.

Luis es un tanto ecléctico, muy abierto musicalmente hablando. “Escucho de todo- asegura-, escucho música desde que nací y siempre muy diferente” Y es que este cantautor con aire bohemio e interesante, perteneció en su juventud a grupos de death metal, hasta pop gótico, pasando por otros de fusión de reggae y rumba.

“Ahora escucho mucho a Paolo Nutini, un cantautor escocés muy famoso en Inglaterra, pero, desgraciadamente, en España no se le conoce. Es una maravilla.” Confiesa que siempre tiene tres discos que escucha durante una temporada y que después va variando incluyendo algunos más antiguos con cosas más nuevas que desconoce y que le interesan. “Ahora estoy con Paolo, Lana del Rey y Tom Waits”.

Sin embargo, los grupos de ámbito nacional son con los que ha crecido y los que han marcado los momentos importantes de su vida y, por tanto, con los que se queda. “A Extremoduro les vi por primera vez hace 22 años, en la sala Canciller. Yo tenía 16 años y recuerdo haber vivido mi adolescencia escuchando sus canciones.” Se considera también un gran admirador de Love of Lesbian y es que, aparte de grandes artistas, “son majísimos”.

Otro de sus grupos preferidos es La Buena Vida, un grupo vasco considerado, junto con Los Planetas, fundadores del movimiento indie.

Es salir la palabra indie y al de Villaverde se le vuelven a abrir los ojos, como si lo estuviera esperando, y seguidamente dice: “Cuando antes hablabas de algo indie, era porque se trataba de grupos independientes, de ahí la palabra -explica. Y algo indignado continúa- Ahora lo indie no es indie porque tiene apoyo de las multinacionales. Aunque ese grupo no salga en los 40, sale en Radio3, tienen un apoyo de cartelería y publicidad en revistas, periódicos… Con lo cual no eres indie, eres comercial”.

No. Luis no está en contra del movimiento indie, pero asegura que si realmente quieres vivir de tu música, necesitas, en parte, venderte y promocionar tu trabajo más allá del boca a boca. “El 99% lo hacemos. Solo un 1% consigue ser indie de verdad”.

Entre risas zanja el tema con cierto tono de admiración confesando: “¡Extremoduro sí que era indie, haciendo crowdfunding antes de que existiera internet!”

Ya son 10 años los que Luis Ramiro lleva dedicando sus días y sus noches a la música. Diez años llenos de esfuerzos, barreras y, a la vez, recompensas y gratificaciones. Algunas de la talla de Luis Eduardo Aute, Carlos Chaouen, Pedro Guerra o Ismael Serrano. “Ver cómo Aute canta una canción mía, elegida por él, es algo muy especial que no puedo describir bien. Para mí Aute es una institución, uno de los maestros de la historia de la música de España y que él me dijera que Annie Hall le parecía una canción muy buena, es un motivo de orgullo muy grande que no olvidaré nunca. Fue increíble escucharla en su voz”.

En tu Canción Definitiva dices algo como: No quiero estar desnudo para que me veáis por dentro. ¿Cómo es el Luis Vicente Ramiro al desnudo, qué esconde el Luis Ramiro de los escenarios?

L.R.: En el escenario adopto un papel que no tiene nada que ver con lo que soy realmente. Ya lo decía Urquijo en la canción de los secretos: Cómo explicar que me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario. Cuando nos bajamos del escenario, todos somos vulgares. En realidad, soy súper tímido, frío y retraído. Sin embargo, en el escenario me sale una vena cómica que solo la tengo con mis amigos íntimos. Al principio lo pasaba muy mal tocando delante de la gente; me temblaban las piernas, las manos y todo y pensé que no podía dedicarme a eso. Y poco a poco me fui acostumbrando. Veía que al contar un chiste, la gente aplaudía y se reía y el ambiente se distendía. Creo que lo cogí como mecanismo de defensa para acostumbrarme…Soy como lo contrario de Ivan Ferreiro, que es un amor, súper cariñoso, humilde y cada vez que me ve, me abraza. Es un amor de persona, de verdad, es increíble.

Ese mismo tema hace referencia a una canción que te hizo morir estando vivo. ¿Qué canción fue?

L.R.: Creo que Exit Music, de RadioG. Tengo el recuero de la primera vez que la oí. Llevaba un discman por la calle y me tuve que parar para escucharla. Se me pusieron los pelos de punta, me puse a llorar y me elevé por completo.
Comenta que con Peces de ciudad, de su compositor por excelencia, su Sabina, le ocurrió algo parecido. “Con la canción Cuando era niño, de Serrat o Aquellas pequeñas cosas lloro siempre, no puedo evitarlo”. 

La fama de cantautor nunca ha ido de la mano de la fidelidad, así que quise ir al grano y preguntarle personalmente.

Si tienes 100 canciones que hablan de mujeres diferentes, y supuestamente las canciones de los cantautores se basan en experiencias… significa que te has acostado con más de un centenar de mujeres?

L.R.: Qué va. La fama esa de golfo de los cantautores no es del todo cierta. Por ejemplo, yo tuve una novia a la que le escribí más de 50 canciones de amor, de desamor… Así que las cuentas no salen. Un escritor dijo que solo se necesita un desamor para escribir libros de amor durante toda la vida. La gente piensa que todo es autobiográfico, pero no siempre. Suele haber también medio verdades.

Y para terminar… un tema polémico pero de plena actualidad. ¿Qué opinas de la situación política actual? ¿Y de Podemos?

L.R.: Pienso que falta moral en la clase política y que nos han estafado. Eso sí, esos que nos han estafado, los poderosos, piensan que la situación en la que vive un país se puede perpetuar, pero la gente termina cansándose de una forma o de otra. Nadie pensaba que el imperio romano iba a caer, y el imperio terminó cayendo.

Por ese sentimiento de cansancio y hartura surgió Podemos. Yo he votado a Podemos en las elecciones europeas y, de momento, pienso votarles en las generales. Ahora, desde los medios de comunicación se les demoniza y se les acusa de que sus propuestas son imposibles. Lo que pienso es que cuando algo parece más humano y más sensato se dice que es irreal. Y lo que es irreal es que el 50% de los jóvenes de este país no tengan trabajo. Puedo ponerles pegas, pero puedo ponerles muchas más a los partidos ya existentes. De momento son los que me convencen más. Yo no me caso ni con Podemos ni con nadie, pero al menos es algo diferente y lo menos malo del momento.


Y así es como el de San Cristóbal terminó su café solo, respondiendo sin miedo y con decisión. Apago la grabadora y, como siempre ocurre cuando se apagan los focos, Luis me lanzó una exclusiva. Pero no olvidemos que la deontología es una de las protagonistas de nuestra profesión y que la ética periodística me obliga a guardar, con mucho gusto, ese off the record que Luis Ramiro nos regaló.  

domingo, 16 de noviembre de 2014

Pejac, el Banksy Español


Muchos le comparan ya con el famoso Banksy y es que sus trazos simples mezclados con el trasfondo complejo y lleno de crítica de sus obras, hacen que su impronta recuerde a la del británico.

Se trata de Pejac, un artista nacido en Santander pero formado en la facultad de Bellas Artes de Salamanca, Barcelona y Milán.  Al contrario que muchos artistas urbanos, que comienzan en los muros y acaban exponiendo en museos, Silvestre Pejac, comenzó entre las paredes de las galerías y terminó saliendo de ellas para pintar a pie de calle.

“La calle es el mejor escenario para acercar el arte a la gente que por los motivos que sea, nunca ha puesto un pie en un museo o en una galería de arte", asegura el Santanderino en una entrevista.



Milán y algunos profesores demasiado rígidos con sus ideas sobre el arte, fueron quien despertaron su interés por el Street art, sin embargo, no fue hasta 2009 que comenzó a tomar las ciudades como lienzo. Moscú, París, Estambul, Londres, España o Portugal son algunos de los países donde ya ha dejado su huella y parece que el artista guarda en esa lista muchos más renglones.


Las imágenes de Pejac lucen un equilibrio perfecto entre la sencillez de los trazos y la complejidad de la técnica. Un mundo que se escurre por la acera y se cuela por una alcantarilla, unos barrotes de celda que se recogen a modo de cortina, ladrillos que se convierten en ramas… Obras llenas de melancolía y humor, con una gran dosis de crítica y un pequeño toque de ironía que invitan al espectador a pararse y reflexionar sobre distintos temas.

El proceso de creación de sus obras, tiene lo mínimo de azaroso y espontáneo. Según cuenta, primero reflexiona, piensa en la imagen y después de haber barajado diferentes formatos y soportes, busca el escenario perfecto para materializarla.

Pinceladas precisas con la cantidad perfecta de sencillez que dan como resultado un lenguaje poético que "huye de la belleza simple y busca la esencia en la cara oculta de las cosas”.

Uno de los ingredientes más importantes en el arte urbano, es remover conciencias y en eso, Banksy es experto. Es quizá por eso, por lo que ahora, a este artista español, le comparan con él, porque al igual que el británico, remueve a la vez que cautiva. 








domingo, 26 de octubre de 2014

LÍNEA ZERO: PRÓXIMA PARADA... MONCLOA.


Al metro de Madrid le ha salido otra línea más; La Línea Zero.Supone una iniciativa impulsada por la Comunidad de Madrid y comisariada por Madrid Street Art Project, que trata de llevar el arte urbano al Metro de Madrid.

¿Y qué mejor lugar para mostrar este arte que el lugar donde nació?

¿Cuánta gente pasa por el metro de Madrid a diario? ¿Cuántas horas pasamos metidos en los vagones y haciendo trasbordos de una línea a otra? Por ello, Línea Zero persigue “aunar arte y transporte público, y convertir los espacios del suburbano en una galería a la que trasladar muestras del arte que se lleva a cabo en la calle, consiguiendo que el viajero pueda disfrutar de éste de un manera natural y accesible”, aseguran en la web

Línea Zero será una línea de metro que comunicará de manera imaginaria, aquellas estaciones en las que se podrán ver intervenciones de arte urbano de manera permanente o de carácter temporal.

PARADAS DE LA LÍNEA ZERO

La primera parada fue la Estación de Paco de Lucía, intervenida por los artistas Okuda y Rosh333. Y ahora, es el turno de la estación de Moncloa, la cual, a partir del próximo 27 de octubre y durante cuatro semanas, se llenará de escenas protagonizadas por los cinco alter ego del grupo “La banda del Rotu”.



LA BANDA DEL ROTU

La banda del rotu está formada por cinco artistas urbanos (Astronaut, Curruncho, Muphasa, RBN y Sabek) y sus cinco alter ego: cinco personajes icónicos que representan a cada uno de ellos y a los que ellos representan continuamente en todo tipo de soportes. A golpe de rotulador, interactúan entre sí y hacen interactuar a sus personajes, tomando todos los rincones de la ciudad y llenándolos de escenas divertidas en blanco y negro, a menudo acompañadas por mensajes absurdos o indescifrables, y casi siempre con el horror vacui como filosofía. Diez manos frenéticas obsesionadas con el detalle y cuyos personajes, en distintos formatos y a través de decenas de situaciones, habitarán la estación de Moncloa a partir del día 27 de octubre. Desde ese día y a lo largo de cuatro semanas estos cinco artistas llevarán una serie de intervenciones artísticas en la propia estación, que los usuarios de Metro podrán disfrutar hasta la primavera de 2015.

lunes, 20 de octubre de 2014

VANDALISMO SENTIMENTAL: BOAMISTURA, RAYDEN Y LEIVA.

Madrid ha vuelto a sorprender a sus viandantes. Desde principios de este mes, sus calles aparecieron llenas de mensajes positivos. Frases con tipografía sencilla y letras blancas que se mezclaron en los pasos de cebra de la capital; Te haré el humor hasta llegar al orgasmo. Mi más sentido bésame. Perdona rápido, agradece lento. No hay imposibles, sino improbables. Te comería a versos... Y así hasta 22 versos en el suelo de calles tan emblemáticas como Fuencarral, San Bernardo, Augusto Figueroa o Tirso de Molina.  

¿Los artífices? Boamistura, un colectivo formado por dos licenciados en Bellas Artes, un ingeniero, un arquitecto y un publicista. Como dicen ellos: “Diezmanos, cinco cabezas y un solo corazón”Comenzaron en los muros de su barrio, Alameda de Osuna, pero pronto se les quedó pequeño y quisieron ir más allá. México, Panamá, Serbia, Guinea Ecuatorial, Argelia, Georgia, Alemania o Brasil son solo algunos de los países a los que han dado color desde 2009. Cinco años, tantos como integrantes en el colectivo, que han tenido como meta principal utilizar el arte como un instrumento y motor para la transformación social.

“Entendemos nuestro trabajo como una herramienta para transformar la calle y crear vínculos entre las personas. Sentimos una responsabilidad para con la ciudad y el tiempo en el que vivimos”, explican en su web.

El spray, la brocha, los mensajes positivos y el color son sus fieles compañeros y los llevan allá donde van. Por ello, es fácil reconocer sus obras con una simple mirada. Sin embargo, esta vez ha sido diferente. Los colores han desaparecido y las formas redondeadas también. De hecho, no hay atisbo de diseño, de uso de diferentes utensilios y de horas previas discutiendo sobre la elaboración de la obra. Esta vez “solo” son letras blancas.

Letras blancas que resultaron ser frases de los madrileños Leiva y Rayden. El rap de este último siempre se ha caracterizado por incluir un mensaje positivo entre sus rimas. Y es que canciones como Sastre de sonrisas se han convertido en un lema para días grises. Por otro lado, Leiva ha sido como un hermano para estos artistas y es que se han criado en el mismo barrio. Todos tienen, como quien dice, corazón 'alamedo'.

No es la primera vez que Rayden, Leiva y Boamistura se unen para un proyecto. Ya en 2012 el rapero contó con la colaboración de Boa para ilustrar su disco Mosaico y, ahora, dos años después, vuelve a contar con ellos para dar color a su último disco, De alma y hueso, que saldrá a la venta el próximo 4 de noviembre. La ilustración del primer disco en solitario de Leiva también fue obra del colectivo, al igual que la fotografía de su último trabajo, Pólvora.
Este último proyecto, totalmente voluntario y sin ánimo de lucro, lleva por nombre "Madrid, te comería a Versos" y es, textualmente, según el colectivo de artistas "un acto de amor de artistas y poetas por nuestro querido Madrid" 


Poco a poco, como flores en el asfalto, van creciendo rimas por la ciudad y al mismo ritmo, aumentan las fotografías compartidas en las redes sociales de curiosos que buscan y encuentran poesía.

(A la dcha. Fotografía de la cuenta de Instagram de Rayden en la que escribe: 
A esto me refiero... Arte útil. Viva Boamistura y todas las personas que dedican su arte a cambiar el mundo a mejor aunque nuestro mundo sea a veces una baldosa, un universo o un paso de cebra

Y con esta buena mezcla, de Boa Mistura, Rayden y Leiva, Madrid se viste de blanco y se deja tatuar la piel llenando de poesía sus calles más castizas. Un Vandalismo Sentimental que está arrancando sonrisas a todo aquel que se cruza con estas sorpresas de aire madrileño. 



Aquí podéis consultar la localización de todos los versos que han poblado Madrid. 



miércoles, 24 de septiembre de 2014

Madrid quiere conocer Cracovia


Cracovia quiso conocer Madrid...
 y ahora es ella la que quiere conocer Cracovia.


Últimamente me hablan mucho de ti. Dicen que eres pequeñita, pero con un corazón enorme que no te cabe en el pecho. Dicen que respiras tranquila, pero a ritmo poco constante. Que te alteras en verano y duermes en invierno. Que adoras la serenidad tanto como el ajetreo y que nadie sabe combinarlos mejor que tú.

Dicen que tus ojos están entornados y relajados, que han visto millones de historias y que muchos adoran verse reflejados en ellos. Que miras a la altura de los ojos y que cuando los cierras, se enciende un mundo lleno de farolas y farolillos que dejan entrever tu arqueada silueta.

Dicen que eres observadora y que siempre mantienes las distancias. Que eres algo tímida, reservada  y  que nunca, nunca pierdes el tipo. Que prefieres la mano a los dos besos y que tienes una educación de quitarse el sombrero.

Dicen que no usas maquillaje, que no tienes ni una arruga y que quizá sea por eso del clima gélido y por ser hermana de Helena Rubinstein que te conservas intacta, como si los años no hubieran pasado por ti.

Dicen que tu tolerancia a las bajas temperaturas es increíble. Que no cambias, ni lo más mínimo tu rutina diaria a pesar de los -30 grados que reinan fuera y que estás tan acostumbrada a la nieve, que las manoletinas siguen en el armario de invierno.

Dicen que vestida de blanco estás increíble, que es tu vestido “hecho a medida” y que aprovechas para ponértelo cuando menos gente puede verte. Dichosos los que te han visto envuelta en él.

Dicen que a pesar de parecer vulnerable, eres fuerte. Muy fuerte. Una superviviente del terror que vivió Europa por culpa de un loco bajito con bigote. Dicen que hasta él se enamoró de tu belleza y que por eso te usó como residencia, sin dañarte demasiado.

Dicen que tienes una memoria de elefante, que no olvidas tu historia y que tus raíces siempre están presentes. Que apuntas lo que ocurre cada día en tu diario y que el calendario y sus fechas importantes son una cita obligada para ti y los tuyos.

Dicen que naciste gracias a un zapatero y no gracias a un caballero como estaba programado y que es quizá por eso que tienes fachada de princesa pero corazón humilde y generoso.
Dicen que eres el corazón de Polonia, la que hace latir a todos y que aunque te arrebataron el título, para muchos sigues siendo la señorita capital.

Dicen que eres más de carruajes que de sirenas, más de Soplica que de Ron y que habiendo cerveza, el agua y el hielo es una excepción. Que brindas con Nasdrovias y que tu palabra más vulgar es aquí un giro en la carretera o lo que lucen las mujeres con un vestido apretado.

Dicen que las flores y las velas son tus eternas compañeras. Que las llevas allá donde vas. Que te gusta tenerlas cerca y que aseguras que te dan paz. Que tu compañero el Vístula te ha visto crecer que te ha acompañado desde que eras pequeña y que ha vigilado siempre tu castillo de dragones y princesas.

Dicen que eres muy poco cariñosa, pero que cuando amas, lo haces de verdad. Que adoras dialogar y conocer otras culturas y que eres capaz de hablar cuatro idiomas con sorprendente facilidad. Dicen que el tuyo es imposible pero que tu sonrisa es universal y que aunque no te entiendan, terminan cogiéndote un cariño especial.

Y por eso, por todo lo que me han contado, estoy deseando conocerte de nuevo.


Do widzenia, Cracovia. Dziękuję bardzo.

ATT. Madrid.


sábado, 20 de septiembre de 2014

Una forma diferente de ver París...


Foto. Patricia Muñoz
Ella, la ciudad de la luz, del amor, de la moda, de la gastronomía... Una de las más visitadas del mundo y durante un tiempo, la cuna de artistas, de genios y de locos que apostaban por algo nuevo, algo revolucionario. Ella, la que un día fue casa de bohemios que buscando alas musas, la inspiración o el amor efímero de una cortesana del Moulin Rouge, encontraron algo más que un lugar donde vivir, un hogar con alma que les acogería hasta el final de sus días.

Todo aquel que la ha conocido, dice que es una de esas ciudades que enamoran, que te agarran y te susurran al oído cosas tan bonitas, que después no quieres irte nunca lejos de ella. Esconde en cada calle algo que pocos pueden explicar que hace que tenga un encanto constante.

París no es solo Torre Eiffel, campos Elíseos o Arco de triunfo. París va más allá. París nació de la mano del arte y por ello, ahora, es una parte más de su esqueleto. No hace falta esperar esas colas interminables que se forman en la puerta del Louvre, caminar por sus calles es una alternativa perfecta para disfrutar de ese “otro arte”, el que está vivo, el efímero, el que late, crece y muere con la lluvia o el viento. París respira arte y brinda la oportunidad a visitantes de respirar con ella las sorpresas que se esconden en su piel.

Foto. Patricia Muñoz
Una de ellas es Rivoli59, un templo del arte que se alza como una isla en medio de un océano de capitalismo, cifras de infarto y lujo. Un edificio de una antigua sucursal de un banco abandonado, que fue tomado, el uno de noviembre de 1999, por KGB, tres artistas llamados Kalex, Gaspard y Bruno. 

Por casualidades de la vida o caprichos del azar, estos tres artistas dieron vida en el día de los muertos a un edificio de cinco plantas.

Allí y desde ese preciso momento, artistas de todo el mundo crean y exponen sus obras ante todo aquel viandante que quiera sumergirse en esta atmósfera artística, ya sea por amor al arte o por mera curiosidad.


No es raro caminar por las calles parisisnas u otras capitales mundiales y encontrarse rostros pegados en la pared. El artífice de esto es Gregos, un artista nacido en los suburbios de París que después de haber viajado por Grecia, Atenas, Boston, Massachusetts o EE.UU, regresa en 2003 a París donde se encontrará con su verdadero amor; el arte urbano.

Gregos vive en Montmatre, el barrio de los artistas y es allí donde comienza a crear y desarrollar sus proyectos. Decidió centrarse en un arte en 3D y aplicar todas las técnicas que había aprendido de forma autodidacta a lo largo de los años. El resultado; réplicas de su rostro en escayola con diferentes expresiones y estilos. Una especie de autorretratos que muestran distintos estados de ánimo. Y es que ya son  más de 500 las caras que cuelgan de las paredes de más de 25 ciudades, desde Mónaco, hasta Sao Paulo, pasando por Worclaw (Polonia) o Tokio.

Otro de los que han encontrado en París su lienzo perfecto, es Charles Leval, más conocido como Levalet, es un artista urbano francés que no solo utiliza la calle como lienzo, sino que cuenta con ella como fiel compañera. No le vale con que la pared sea el lugar donde expone su obra, sino que quiere que esa pared sea parte de la obra.


Este artista pasea por las calles de la ciudad, buscando espacios, paredes vacías, grietas y texturas. Después corre hacia su taller, su casa, y crea sus característicos personajes en blanco y negro que después aparecerán en los muros como nuevos habitantes de la ciudad. Estas figuras van más allá de ser meros dibujos en las paredes. Son personajes que interactúan con el espacio, hechos a medida y que encajan con ese lugar concreto donde han sido dispuestos.

Además, Leval en ocasiones da un paso más y añade a su obra objetos reales como un paraguas o un libro que dotan a estos nuevos habitantes de más realismo y vida.

Pero en el arte urbano no todo es pared. A veces, el lienzo puede estar en cualquier lugar. Como decía Oscar Wilde, Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista. Por eso, como buen artista, Thomas Lamadieu, alias “Roots”, ha visto el cielo como algo más y olvidándose de muros, lo ha tomado como lienzo.

Una mezcla de fotografía, ilustración y arte callejero dan como resultado auténticas obras de arte que dejan boquiabierto a cualquiera que se tope con una de sus maravillas. Es uno de esos casos donde una imagen vale más que mil palabras.

Y es que París esconde mucho más de lo que podamos imaginar. Detrás de esa apariencia ilustre, elegante y fina, se vislumbra un ansia de arte, de nuevos movimientos, de gente, de historias y modernidad. Toca adoptar otra mirada y descubrir qué se oculta detrás de esa ciudad donde ahora y siempre la vie est rose.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Okuda, entrevista a un artista urbano




A pesar de haber nacido en Santander, se siente madrileño. Asegura que es la ciudad más viva de España y después de haber pasado algunos años en ella, estudiando Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid, decidió quedarse y ser adoptado por la capital.

Oscar San Miguel Erice empezó con el graffiti más puro; spray en mano y pintando fábricas abandonadas y vías de tren. Sin embargo, ahora, es fácil encontrar obras suyas en las mejores galerías del país y de más allá de nuestras fronteras. La última ha sido la Galería Kreisler, una de las más veteranas de Madrid, que ha celebrado su 50 aniversario con una exposición que recoge 12 de los artistas urbanos más importantes del panorama actual, entre ellos Okuda.


Cientos de rincones del mundo han sido ya conquistados por su amplia gama cromática y es que sus geometrías son la firma perfecta para reconocer a simple vista cualquiera de sus obras.

Confiesa que esas geometrías "son una evolución natural de sus primeras letras, una trasformación de ellas en triángulos y rombos que terminaron convirtiéndose en las arquitecturas de ahora".

Es ahí donde nace su estilo Surrealista Pop Moderno -así lo define él-, "donde no importa la identidad del individuo y donde los seres deambulan en arquitecturas efímeras de colores que se mezclan con geometría y partes orgánicas grises", explica.

Okuda ha conquistado decenas de países, pero reconoce, que quizá India o África han sido los más difíciles en los que ha trabajado. Por ello, comenzó con Signal Series, un conjunto de intervenciones que toman como lienzo las señales de tráfico en aquellas ciudades con excesiva seguridad o restricciones o en zonas rurales abiertas sin paredes que pintar.
  
Señales, puestos de helados, suelos, estaciones de metro… toda superficie es propicia para infiltrar algo de color y, en todas – reconoce el artista- se siente cómodo. "Me encanta ir variando y cambiar de formatos y superficies pero la pared siempre me ha dado más tranquilidad ya que es de donde vengo; de la calle", dice.

México, Portugal, China, Alemania, Bulgaria, Francia, Jordania… Pero Okuda se queda con su experiencia en Tennessee, al sur de los EEUU y en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, donde dio color a un edificio del barrio de Woodstock que es ahora hogar de Side Street Studios, un espacio que alberga 30 artistas jóvenes provenientes del arte callejero. "Capetown y Tennessee han sido los mejores escenarios en los que me he encontrado pintando. En Ciudad del Cabo, oía los rezos musulmanes mientras trabajaba y en Tennesse me encontré pintando, en medio de la naturaleza, yo solo… Fue muy especial". 
           
Y es que, después de preguntarle acerca de su obra y trayectoria, no pude evitar sacar el tema que siempre está presente en este mundo del arte callejero: Graffiti vs Arte urbano. Y esto fue lo que contestó:

P: ¿Es preciso que un artista urbano comience siendo grafitero?

R: No tiene porque. Lo interesante es que cada uno haga su camino personal, distinto a todo, que marque la diferencia, venga de donde venga.

P: ¿Dónde empieza el artista y donde acaba el grafitero? ¿Es compatible grafiti y arte urbano? ¿Es lo mismo? ¿En qué se diferencian?

R: Por supuesto que no son lo mismo. El grafiti se centra más en las letras y en la técnica, sin embargo, el arte urbano quizás mira más allá. Abarca un término más amplio. Yo, por ejemplo, empecé solo pintando letras pero poco a poco me fue interesando más el hecho de expresar, de trasmitir… Quizás porque tengo más influencias del arte clásico que del street art.


P: ¿La ilegalidad y el haberse criado en la calle es incompatible a exponer en grandes museos o galerías?

R: No tiene por qué, de hecho en todas las grandes ferias de arte del mundo hoy en día, el Street art, tiene una representación importante. Digamos que los artistas de la calle son una parte relevante hoy en el arte contemporáneo.

P: ¿Se puede vivir del arte?

R: Creo que sí, pero tú no lo decides. Primero debes elegir tu camino personal y crecer como artista, pero sin finalidad de vivir de ello. Después…el tiempo dirá. Lo que sé es que las cosas que se hacen de verdad, al final dan sus frutos, en todos los sentidos.

P: ¿Crees que el grafiti está teniendo más aprobación por las instituciones por interés cultural o simplemente lo hacen para mejorar su imagen?

R: No sé… Creo que más por mejorar su imagen, no por cambiar las cosas de verdad.

P: ¿Colaboraciones o mejor pintar en solitario?

R: Depende. Normalmente me he desarrollado y he crecido pintando solo, pero con ciertos artistas con los que tengo mucha conexión como REMED, sí que hemos hecho grandes cosas juntos.

P: Imagina que alguien que nunca ha oído hablar sobre arte urbano, te pregunta qué es. ¿Qué contestaría Okuda?

R: Es el arte más sincero y sin filtros, ya que está en la calle. Es comunicación directa con todo tipo de públicos, no solo al que le interesa el arte, sino con todos, niños, mayores… Es un arte que va más allá de museos y galerías.