miércoles, 28 de enero de 2015

FITUR 2015. Volar alrededor del mundo sin levantar los pies del suelo.

Por  trigésimo quinta vez, IFEMA se convierte en un globo terráqueo de más de 56.200 metros cuadrados por el que los visitantes pueden pasear y disfrutar de 165 países y regiones sin tener que coger el avión. 

Ningún continente ha faltado a esta cita del turismo a la que acuden anualmente 200.000 visitantes, de los cuales, 120.000 son profesionales del sector. Además, este año se han unido 12 países primerizos en la participación oficial de la feria: Albania, Azerbayán, Bosnia Herzegovina, Chile, Eslovaquia, Etiopía, Filipinas, Ghana, Islandia, Luxemburgo, Sudán y Togo.


lunes, 26 de enero de 2015

70 ANIVERSARIO DE LA LIBERACIÓN DE AUSCHWITZ


"Quien salva una vida salva al mundo entero", Talmud.




Dan igual los años, los meses o los días que hayan pasado desde que uno visita Auschwitz, lo que allí se ve y lo que allí se siente, no se olvida.

martes, 13 de enero de 2015

"AMORES DE METRO" EN LAS PAREDES DE LEGAZPI

A todos nos ha pasado y quien diga que no… miente.

Poneos en situación: Una fría mañana de enero. La rutina de siempre. Camino de la universidad, o del trabajo. Cabezas bajas y miradas que se pierden en el suelo, en el periódico o en la pantalla del móvil. Pero de repente… Dos miradas que se cruzan, que se encuentran y se abrazan en silencio sin que nadie más lo advierta. Dos segundos que parecen dos horas y una parada de metro que parece una vida entera.  Es lo que se conoce como “Un amor de Metro”: un enamoramiento repentino, efímero y fugaz que dura generalmente 3 o 4 estaciones pero que se recuerda durante días posteriores. Días en los que los trayectos de metro van acompañados de preguntas como ¿Por qué no le dije algo? ¿Le habré gustado yo también? ¿Me miró porque sintió lo mismo o tenía algo entre los dientes? ¿Se acordará de mí? ¿Lo volveré a ver?

lunes, 5 de enero de 2015

Los 10 juguetes que marcaron los años 90

Se acerca la gran fecha, la noche de los Reyes Magos. Un par de zapatos, calcetines, un libro, un perfume, un jersey de rombos… Hay cosas que no cambian, pero ¿qué me decís de los juguetes de este siglo? Una máquina para fabricar tu propia funda de móvil, helicópteros teledirigidos por un reloj, tablets para niños…

Mucha innovación se cuela entre los últimos juguetes de 2014, pero… ¿Quién no recuerda esos juguetes que, sin mucha tecnología, consiguieron marcar los 90 y hacer más que feliz a una generación entera? Si estás entre los 20 y los 30 años, sabrás de lo que hablo. Aquí os dejo una lista con los 10 juguetes más populares de la década de los 90. No puedo poner todos los regalos que triunfaron durante esos años pero…  ¡Admito más sugerencias! 

1. Robot Emilio
Era algo así como el primo español de R2D2. Medía 67 centímetros, traía refrescos en su bandeja y se movía por radiocontrol. Una maravilla para esa época, vamos. Todos lo quisimos en algún momento y lo pedimos en nuestras cartas a los Reyes Magos, pero la verdad es que muy pocos fueron los afortunados que pudieron abrirlo debajo del árbol. Y es que,  como decía el anuncio, Emilio no es un robot, es tu nuevo amigo y el nuevo guardián de tu habitación.


2. AlfaNova
Lo presentaban como: Un divertido set de alfarería con el que aprender a diseñar tus propias creaciones en arcilla de una manera fácil y entretenida. ¿Fácil? ¿He oído bien? No sé vosotros, pero yo he llegado a la conclusión de que lo más bonito y artístico que salió de alfanova fue un cenicero que, por cierto, duró muy poco en el salón de casa. Sea como fuere, nos encantaba juguetear y ensuciarnos con la arcilla. Eso sí, a l@s madres/padres no les hacía tanta gracia tener que limpiar todo luego..


 3.Tragabolas
Tenía poco de estrategia. Aquí ganaba el más rápido. Cuatro jugadores que competían por  ser el que más bolas tragara con su hipopótamo de color rosa, verde, amarillo o azul. Una competición que duraba apenas unos segundos, pero conseguía poner nerviosísimo, desde 1978 (año de su creación), al más tranquilo de la casa.


 4. Quién es Quién
Creado en los años 80, seguía y sigue siendo, uno de los preferidos de niños y mayores. Este sí que tenía algo más de estrategia… Había que escoger bien la pregunta para poder “bajar” los máximos personajes posibles. ¿Tiene gafas? ¿Tiene bigote? ¿Lleva gorro? ¿Quién no recuerda a aquel calvito, gordito, de gafas redondas y patillas blancas? ¿O a aquella señora de boca de piñón con gafas azules y un  sombrero muy trendy lleno de flores?

5. Tamagotchi
Su nombre, compuesto por los términos japoneses tamago (huevo)  tomodachi (amigo), ya lo indicaba: Se trataba de un huevo que iba a convertirse en nuestro amigo. Una mini pantalla en la que nacía y se desarrollaba una mascota a la que teníamos que cuidar, alimentar, limpiar y entretener. Y todo ello, con tan solo tres botones (aceptar, cancelar, seleccionar). Bandai abrió la caja de pandora y consiguió que, ya en los 90, en las clases sonaran notificaciones, no de whatsapp, sino de mascotas que se habían hecho caca y necesitaban una limpieza inmediata, si no… se pondrían tristes, les entraría el hambre y morirían y… ¡otra vez vuelta a empezar!


6. PlayMobil y Lego.
He aquí una excepción. Y es que, a pesar de haber triunfado en los 90, estos dos juguetes no tienen fecha de caducidad: PlayMobil ha celebrado este año su 40 aniversario y Lego cumplió 80 años en 2012. Así que hay que asumir que ni uno ni otro son descubrimientos de los niños de los 90, sino que llevaban años y años triunfando en todas las casas.

Siempre ha habido bandos si hablamos de estos dos grandes imperios.  Es algo así como Windows y Apple o Coca-Cola y Pepsi; eternas batallas con eternos argumentos, pero con fieles seguidores. Eso sí, ambos tenían una cosa en común: Siempre, cuando más lo necesitabas, faltaba una pieza determinante para terminar ese súper coche, castillo, nave o chalet que habías estado construyendo durante toda la mañana.

Para aquellos que quieran saber más sobre el debate Playmobil VS Lego, os dejo un blog que he encontrado que profundiza un poco más sobre el tema.


 7. Cocodrilo sacamuelas
La tensión se podía cortar cuando agarrabas con las pinzas el diente del cocodrilo y pensabas: "Ay madre como sea ésta la muela mala y salga el cocodrilo disparado hacia mí..." Y efectivamente, como agarraras el diente malo… ¡susto al canto!



 8. La herencia de tía Agata
El  objetivo de este juego de mesa era reunir la mayor cantidad de bolsas de dinero antes de que el reloj marcara la medianoche, (algo muy trendy en el gobierno Español de ahora) ,evitando caer en las trampas que escondía la casa de tía Agata: escaleras que se caen, chimeneas que giran, armaduras que se mueven o jabalís que se descuelgan de la pared. Una aventura llena de intriga y suspense que lograba reunir en torno a la mesa tanto a mayores como pequeños.

9. Pipimax
Puede que no todos hayamos tenido este juguete, pero apuesto a que casi todos tenemos en la cabeza esa cancioncilla que acompañaba al spot publicitario. No sabemos si fue éxito de ventas, pero ha conseguido que pase el tiempo que pase no nos olvidemos de aquel perro que, a pesar de ir a “dos por hora”, nos encantaba pasear con él y apretar esa correa que hacía que Max hiciera lo que mejor sabía hacer; pipí.


10. Furby

Estos pequeños seres con orejas grandes, pico y ojos saltones, están viviendo su segunda juventud. Y es que Furby ha conseguido ser de nuevo TT en 2014. Ahora tienen personalidad propia y puedes controlarlos con la Tablet o el dispositivo móvil. Una reinvención de aquellos furbys que, en cuanto apagabas la luz, te despertaban con esa vocecilla gritando: ¡MI MIEDO, MI MIEDO!

domingo, 21 de diciembre de 2014

De madre a hijo: Ceesepe

Siempre fui algo caótica y supongo que por eso la gran mayoría de mis hijos, biológicos o no, han heredado, cada uno en su medida, parte de ese caos.

Carlos es un ejemplo. Nació hace 56 años y desde el momento que le tuve entre mis brazos, supe que era diferente. No me equivoqué. A sus 15, ya estaba haciendo ruido entre mis calles y formando parte de lo que un día me cambió por completo, la movida madrileña.

Recién despertada de una dictadura, confieso que tenía sed de cambio. Y fueron ellos, mis hijos de aquel momento, los que me empujaron a convertirme en una de las capitales más trasgresoras del momento. Dejé atrás toda atadura y comencé a visitar galerías, a cantar en conciertos, bailar hasta altas horas de la noche y fumar de la mano de una tal María.

Carlos, al que empezaron a llamar Ceesepe por las iniciales de sus apellidos, también bailó, cantó y consumió arte y María. No sé muy bien cómo lo hizo, pero con apenas 18 años, ya radiaba genialidad, ya era un artista.

Comenzó demostrándolo con el cómic underground. A mediados de los 70, y durante 10 años, vivió con su otra madre, la señora Condal, donde le conocían como El Fantasma, porque nadie sabía muy bien dónde estaba y qué hacía. Allí, trabajó con grandes dibujantes como Max, Nazario o Mariscal, pero siempre le gustó volver a casa y fue aquí donde se ganó la vida colaborando con revistas como Star, Bésame mucho o la que lleva por título mi nombre de pila, Madriz.

Poco a poco se convirtió en uno de los protagonistas de La movida y su fama fue tal, que en el año 84 fue uno de los autores más vendidos en la prestigiosa feria de ARCO. Decidió dejar el cómic a un lado y tras retirarse continuó su carrera con la pintura, la que le llevó de exposición en exposición por Ámsterdam, París, Ginebra, Bali o Nueva York. 



Siempre pensé que Carlos, como yo, era el resultado de una mezcla de componentes tan diversos que le hacían único y extraordinario. Ese rojo constante y su uso violento del color hace que sus obras parezcan realizadas por un fauvista alejado de su tiempo. Los escorzos imposibles, la poca importancia del volumen, los temas prohibidos, las mujeres, el sexo, la defensa de la libertad individual y la visión subjetiva, aportan a sus obras unas dosis de expresionismo que recuerda a Kirchner. Sin embargo, las formas angulosas y sus multitudes teñidas de un rojo profundo, son algo más Groszianas. Y como hijo de caótica que es, Carlos no duda en añadir en ocasiones, un cubismo picassiano que pone la guinda a un pastel de múltiples capas y sabores.

Desde que nació ha sido un culo inquieto y no puede estancarse en una misma técnica durante mucho tiempo. Por ello comenzó a investigar con las nuevas tecnologías y a crear obras con Photoshop. Él estaba orgulloso, pero la gente quería algo tangible, y Ceespede se lo tomó al pie de la letra. Tan tangible que creó las cajas: Unas obras en 3D con objetos de lo más insólitos y diferentes que, en su conjunto, forman un cuadro al que le falta espacio y le sobra mensaje. Tornillos, jaboneras, palillos chinos, muñecos, metales, madera, fichas de dominó… Todo ello, por diverso que parezca, al final terminaba formando un “algo” sorprendentemente homogéneo.

He vivido con él desde 1958 y como ciudad natal que soy, puedo decir que Carlos es algo complicado de tratar, tozudo y de pocas palabras pero es, quizá, ese desbarajuste y su soledad lo que hace de sus obras, una obra de arte.





miércoles, 17 de diciembre de 2014

David Bisbal, rizos de oro y discos de platino

A pesar de que el concierto empezó con unos 15 minutos de retraso, nadie se acordó de ello cuando David llevaba dos horas y media encima del escenario sin haber descansado ni dos minutos entre canción y canción.

El incondicional club de fans esperaba impaciente en las primeras filas. Se habían desplazado desde Toledo, Huelva, Sevilla o Granada para acompañar a su ídolo en el último concierto de la gira “Tú y Yo”. “Llevamos desde el miércoles haciendo cola y aquí de pie desde las 18:00h que han abierto las puertas”  confesaba una de ellas.

Las luces se apagaron y los gritos se encendieron. Comenzó a proyectarse un vídeo en la gran pantalla del escenario que resultó ser parte del cortometraje realizado por Kike Maillo (que se presentará el próximo 20 de marzo), protagonizado por David Bisbal y María Valverde. Fue éste, el hilo conductor del concierto y alrededor del cual giraron las canciones.

El almeriense, luciendo un pantalón negro pitillo, una camisa blanca impoluta, una americana negra y zapatos negros de punta, abrió el concierto con Tú y yo, canción que da nombre a su quinto disco y que hizo que las 16.000 personas que asistieron se pusieran en pie nada más empezar el espectáculo. Siguió con Ave María, un clásico del primer trabajo en solitario del cantante y al que le faltó, por cierto, alguna de las vueltas o patadas “tipycal bisbi”.

Puede que precisamente sea eso lo que ha hecho que David siga estando donde está; dejar atrás ciertas cosas, conocer  bien el momento musical que se está viviendo y adaptar su música a la actualidad. Su productor, el reconocido Sebastian Krys, asegura en el documental Diario de una gira, que se incluye en la edición Gold del disco lanzada el pasado 9 de diciembre, que “la madurez musical de David consiste en que ya no necesita demostrar que canta bien una canción, sino que sabe contar una historia”.

Ya no le hacen falta artificios, ni salir cantando en un sofá blanco como lo hacía con la canción Desnúdate mujer de 2004. Ya no le hace falta coro, ni bailarines, ni exceso de luces ni cambios de vestuario.  El David de ahora, llena el escenario en segundos y a veces, incluso se le queda pequeño, aun tratándose del Barclaycard Center, o el antiguo Palacio de los Deportes.

El concierto tuvo un repertorio muy variado que descubría desde el Bisbal más movidito hasta el más tierno con canciones como; Sí pero no, Quien me lo iba a decir, Amar es lo que quiero, Me olvidé respirar, Esclavo de tus besos, El ruido o Esta ausencia. Y no se olvidó de “las más viejecillas” como Dígale (12 años), la cual cantó casi al completo el público mientras David abría los brazos y escuchaba entregado y emocionado a su público, o de, como dijo él, “la balada más jovencita”: Culpable

Además, el almeriense contó con dos visitas muy especiales. La primera, Emma Marrone, una conocida cantante italiana, con la que interpretó la canción de Te Amaré y El hombre de tu vida. Emma, que este año representó a su país en Eurovisión, dejó boquiabierto al público del Barclaycard Center por sus bailes y su potente voz rasgada que congeniaba bastante bien con la del anfitrión.

La segunda visita, en cambio, fue menos movida pero mucho más aplaudida. “Ahora quiero que deis un fuerte aplauso a uno de los artistas latinos más importantes a nivel mundial, a mi hermano musical y de muchas otras cosas…” Los aplausos y los gritos volvieron a encenderse y Luis Fonsi salió a escena a abrazar a su hermano. Ambos cantaron un tema de Steve Wonder y Aquí estoy yo, la canción que les unió musicalmente. “Encontrarte con amigos así y encima grandes artistas, es maravilloso”, decía el almeriense mientras Luis Fonsi abandonaba el escenario.

Además, David quiso regalar tres canciones a sus fans de américa latina que seguían el concierto en directo a través de la nueva plataforma Feel The Live, así que cantó Para enamorarte de mí, Juro que te amo y Por siempre mi amor, temas inéditos de telenovelas Argentinas. “Estoy flipando, no puedo creer que aquí os las sepáis. Es como si estuviera allí ahora mismo. Sois increíbles…”, decía Bisbal mientras el público cantaba la letra de las tres canciones sin problema alguno.

Pero, sin duda, el momento más emotivo fue cuando David, ya sin camisa blanca y vestido con camiseta negra y pantalones negros, preguntó al recinto cuántas princesas debe haber en Madrid. “Yo me quedo con mi princesa de mis sueños encantados, con Ella Bisbal Tablada”. Fue ahí cuando las lágrimas se podían atisbar en sus ojos por las pantallas gigantes del Palacio. “Lo más bonito es que hoy está ella y toda su familia, mi familia y mis amigos de siempre. Gracias, de verdad”, decía emocionado David mientras su hija le lanzaba besos desde la grada antes de que comenzara a cantar, con un piano de cola acompañándole, la canción que le compuso en 2009, antes de que Ella naciera.

Y es que da igual los años que pasen, que David Bisbal sigue siendo un fenómeno de masas. Los números que vuelan a su alrededor son de vértigo: Es el artista español que más discos ha vendido en la última década, con más de cinco millones de discos vendidos en todo el mundo, más de medio centenar de clubes de fans repartidos por todo el planeta (Israel, Croacia, Chile, EEUU, Alemania, Italia, Suiza, Polonia…), cinco giras mundiales, más de 600 conciertos,60 discos de oro y platino y más de 60 premios recibidos de la industria musical, entre ellos dos GRAMMY Latino, dos Premios ONDAS, y el World Music Award al Mejor Artista Latino del Mundo.

No sabemos si será por sus rizos de oro, su gracia andaluza, su humildad o por su voz pero, sea como sea, es un grandísimo artista que lleva 13 años de la mano del éxito y que estas navidades brinda con nosotros por 100 años más.










viernes, 12 de diciembre de 2014

Desfile de luces en el cielo de Madrid. Navidad 2014.


Los grandes diseñadores españoles no solo no se conforman con conquistar las pasarelas más importantes del mundo, sino que desde hace años, durante fechas navideñas, su escenario se traslada desde esas pasarelas hasta el cielo de Madrid.


Unas lámparas de época cuelgan sobre la Calle Mayor y, unidas por guirnaldas rojas, llenan de elegancia todo el espacio que cubren. Son, como no podía ser de otra manera, de aquel que debe ser nombrado siempre que suene esa palabra: Del rey de la elegancia, Hannibal Laguna.



Mientras tanto, unos dientes de león vuelan por primera vez por el cielo de la milla de oro, cada uno hacia un lugar y cada uno con un deseo diferente. Ha sido Adolfo Domínguez quien los ha soplado y distribuido en forma de luz por la Calle Serrano. Es quizá un guiño a su conciencia ecológica y el habitual uso de materias sostenibles y orgánicas en sus prendas.


Ana Locking, sin embargo, ha optado por algo más sobrio y sencillo: Unos tubos luminosos en forma de estrella horizontal que aparecen tímidamente por la calle de Jorge Juan.

La Calle Princesa la han tomado las creaciones del diseñador cántabro Ángel Schlesser, quien se ha inspirado para su creación, en uno de los símbolos más representativos de la Navidad, las uvas.



Un poco más allá, en la Calle Goya, la iluminación ha adquirido cierto acento andaluz, y es que han sido los sevillanos Victorio y Lucchino los artífices al decorar esta zona con una iluminación nueva, no antes expuesta en la ciudad. Lo han hecho con unas lámparas planas, cuya forma y estructura recuerdan a los flecos y al encaje constante en sus diseños. Unas lámparas dignas de convertirse en elegantes pendientes de flamenca.


El cuadrado, símbolo y seña de identidad de las prendas de Purificación García, se trasladan al cielo madrileño en forma de cubos de colores. La diseñadora gallega ha llenado con ellos La Plaza Mayor, la Plaza de Santa Cruz, la Cava de San Miguel, la calle Esparteros y la Calle Postas.


Sin embargo, no solo han sido diseñadores los encargados de cubrir Madrid con un luminoso manto navideño, sino que han dejado hueco para los ya habituales en este escenario como los arquitectos Sergio SebastiánTeresa Sapey y Ben Busche, junto con el diseñador gráfico Roberto Turégano.


Las calles de Velázquez y Montera son territorio de Teresa Sapey y sus formas circulares llenas de color; Ben Busche ocupa con sus esferas Arenal y Preciados, llena de pequeñas burbujas el cielo de Malasaña, hace aparecer a los Reyes Magos en Gran Vía y monta un majestuoso belén en los recovecos de la puerta de Alcalá; Sergio Sebastián crea carpas invisibles con las formas picudas de los hilos luminosos que cuelgan en la Plaza de Chueca y decora Fuencarral con las bandas multicolor que recorren la calle; Y finalmente, el diseñador gráfico conquense, Roberto Turégano se ha encargado de la Calle más larga de la capital, la Calle de Alcalá, y ha conseguido crear, desde Cibeles a la Puerta, no solo una iluminación sutil y homogénea, sino un ambiente invernal que luce cada noche convirtiendo ese tramo en una de las postales más bellas de la Navidad en Madrid.



Toca disfrutar de este desfile de grandes firmas en forma de luz hasta el 6 de enero, día en el que se retirará el decorado de la ciudad. Hasta entonces… ¡Feliz Navidad!