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martes, 15 de septiembre de 2015

'Hola, cáncer', consejos y buenos hábitos contra la enfermedad.


El cáncer puede mirarte de refilón o darte una hostia en toda la cara. Mario, sin embargo, prefirió retarle, mirarle a los ojos y reírse con él. 


Y mientras, hizo lo que todo buen periodista necesita hacer; convertir la vida en palabras y contar historias. Lleva toda su vida haciéndolo, pero esta vez, los papeles se han cambiado y el protagonista es él. Autor, entrevistador y entrevistado a la vez. “Siempre tuve necesidad de contar cosas. Habitualmente lo hacía de los demás, hasta que el cáncer llegó a mi vida en el verano de 2014 y decidí empezar a hablar de mí”

Y de su experiencia con el cáncer y una vocación irrefrenable, nació lo que el próximo 17 de septiembre llenará las estanterías de muchas librerías; Hola, cáncer. Un libro con consejos y buenos hábitos para enfrentarse a la enfermedad. 


domingo, 4 de marzo de 2012

BANKSY

"Wall and Piece"



 I'm going to speak my mind, so this won't take very long.
Despite what they say graffiti is not the lowest form of art. Although you might have to creep about at night and lie to your mum it´s actually one of the more honest art forms available. There is not elitism or hype, it exhibits on the best walls a town has to offer and nobody is put off by the price of admission.

A wall has always been the best place to publish your work.The people who run our cities don´t understand graffiti because they think nothing has the right to exist unless it makes a profit, which makes their opinion worthless.They say graffiti frightens people and is symbolic of the decline in society, but graffiti is only dangerous in the mind of three types of people; politicians, advertising executives and graffiti writers.

The people who truly deface our neighbourhoods are the companies that scrawl giant slogans across buildings and buses trying to make us feel inadequate unless we buy their stuff.

They expect to be able to shout their message in your face from every available surface but you´re never followed to answer back. well, they started the fight and the wall is the weapon of choice to hit them back.

Some people become cops because they want to make the world a better place. some people become vandals because the want to make the world a better looking place.



Voy a decir lo que pienso, así que esto no tomará mucho tiempo.

A pesar de lo que se dice graffiti no es la forma más baja de arte. Aunque puede que tenga quearrastrarse por la noche y se encuentran a su mamá en realidad es una de las formas de arte más honestos disponibles. No es elitismo o bombo, que exhibe en las mejores paredes de una ciudad tiene que ofrecer y nadie se deje intimidar por el precio de la entrada.

Una pared siempre ha sido el mejor lugar para publicar su trabajo

Las personas que dirigen nuestras ciudades no entiende el graffiti porque piensan que no tiene derecho a existir si no obtiene un beneficio, lo que hace que su opinión vale nada.

Dicen que el graffiti asusta a la gente y es un símbolo de la decadencia en la sociedad, pero el graffiti es peligroso solamente en la mente de los tres tipos de personas, políticos, ejecutivos de publicidad y los escritores de graffiti.

Las personas que realmente desfiguran nuestros barrios son las compañías que garabatean frases gigantes a través de edificios y autobuses intentando hacernos sentir inadecuados a menos que compre sus cosas.

Ellos esperan ser capaces de gritar su mensaje en la cara de todas las superficies disponibles, pero nunca se le siguió a contestar. Así, empezaron la lucha y la pared es el arma de elección para devolver el golpe.

Algunas personas se convierten en policías porque quieren hacer del mundo un lugar mejor. Algunas personas se vuelven vándalos porque la quieren hacer del mundo un lugar mejor aspecto.

sábado, 2 de julio de 2011

Aquello que un día me salvó...

Jorge Bucay, uno de mis autores preferidos, que conocí por casualidad en una “feria del libro” en el precioso retiro, no sé qué año. 

Jorge es psicodramatista, terapeuta gestáltico y graduado en Medicina. Y por todo ello es un placer leer sus libros. Dan paz y hacen que te sientas comprendido. No llegan a ser libros de autoayuda, pero consiguen que al cerrarlos te sientas mucho mejor.

Y hoy, de nuevo por casualidad, llegó a mí un cuento de él que no había escuchado nunca. 

Imagínate que vas por una selva. Te encuentras un río y tienes que seguir tu camino. Es profundo y no puedes continuar. No hay un puente, ni un barco… y entonces, durante días, semanas e incluso meses, te dedicas a construir un bote que te permita cruzarlo. Y lo haces. Y estás contento contigo al otro lado del río porque construiste un bote que te permitió seguir. Y piensas: Quizás haya otro río y me pueda evitar el trabajo de seguir construyendo más botes. Y entonces intentas cargar con el por la selva, pero es tan difícil y tan complicado…tropiezo con cada rama y me engancho con cada liana. Es imposible. Pero resisto. No quiero dejar este bote después de todo. Ha sido tan útil para mí. Sin embargo, esto que un día me salvó, este bote que un día representó la posibilidad de seguir, hoy, es mi mayor impedimento. 

Al terminar de leerlo, como siempre, quedé no solo con la boca  abierta, sino con el corazón de par en par. Como si al escucharlo, se hubiese sentido tan relajado que se dejó llevar. Entendí cada frase como si fuese mía. Adentró cada palabra tan honda, que pasadas las horas, seguí pensando en el cuento. 

Me hizo reflexionar. Me hizo ver que algo que nos dio la vida, puede convertirse en algo que ya no necesitamos para vivir. Que nos da miedo no tenerlo, por si posteriormente lo necesitamos, pero hay que rozar el riesgo y ser valientes. Y confiar en uno mismo, para saber que si necesita otro bote, podrá construirlo, como lo hizo la primera vez.

Jorge Bucay, de nuevo, consiguió emocionarme.


martes, 28 de junio de 2011

ES CURIOSO...

Es curioso cuando intentas evadirte y bajar del mundo como Mafalda pedía, y ves que no hay salida. Que el mundo lo paran para que tú escapes. Es curioso ver como intentas olvidar y lo único que consigues es recordar minuto a minuto. Olvidas que olvidaste recordar tiempos pasados. Es curioso sentirse frágil, débil y solo, cuando solo apenas unos días creías ser el rey del mundo.

Es curioso que una de las pocas cosas que consigue que te evadas, sean unas cuantas páginas encuadernadas repletas de palabras, aquello que llamamos libro. Que aunque algunos lo tengan como pata de una mesa, para otros nos sirve de dosis y medicina para no caer en una máxima tristeza y desolación. 

Es curioso como al comenzar a leerlo notas como tu congoja disminuye y consigues evadirte en las líneas del autor. Sin embargo, parece que las palabras se van transformándose y se ordenan de tal modo, que comienzan a decir aquello que parece que debes oír. Es como si estuviesen allí por algún motivo. Para buscar tu oído y llegar a tu conciencia.  Como si hubiesen sido escritas para ser leídas en ese mismo instante. Como si hubiesen sido colocadas en esa misma página y tú debieses leerlas en ese dichoso momento, con esas mismas circunstancias, que al fin y al cabo, es lo que eres, ya lo decía Ortega.

Es curioso ir por la página 226 y encontrarse cosas como esta: “Apreciamos las cosas solo cuando empezamos a perderlas, cuando empezamos ya a echarlas de menos”. Es curioso, porque me imaginé a Gala, susurrándome al oído y repitiendo sus frases una y otra vez. 

Y en la 227 seguía… “A nosotros no nos sirve la experiencia. El dolor y el amor son siempre nuevos” “Nadie ha de detenerse más de lo imprescindible en el tiempo que le duele, pero yo me empecino en no salir de él”

Y como la protagonista del libro, también me empeciné en no evadirme y Gala consiguió que mi noche de escape del mundo, se convirtiese en una noche llena de reflexiones y pensamientos. Gala consiguió que no pegase ojo. Y es curioso cómo consiguió que después de mucho tiempo, perdiese mi miedo y me sentase a escribir.

Es curioso como unas líneas en páginas encuadernadas, a lo que llamamos libro, puedan decirte más que una persona a la que llamamos amigo. Al fin y al cabo, para algunos un libro termina siendo un amigo más.