miércoles, 24 de septiembre de 2014

Madrid quiere conocer Cracovia


Cracovia quiso conocer Madrid...
 y ahora es ella la que quiere conocer Cracovia.


Últimamente me hablan mucho de ti. Dicen que eres pequeñita, pero con un corazón enorme que no te cabe en el pecho. Dicen que respiras tranquila, pero a ritmo poco constante. Que te alteras en verano y duermes en invierno. Que adoras la serenidad tanto como el ajetreo y que nadie sabe combinarlos mejor que tú.

Dicen que tus ojos están entornados y relajados, que han visto millones de historias y que muchos adoran verse reflejados en ellos. Que miras a la altura de los ojos y que cuando los cierras, se enciende un mundo lleno de farolas y farolillos que dejan entrever tu arqueada silueta.

Dicen que eres observadora y que siempre mantienes las distancias. Que eres algo tímida, reservada  y  que nunca, nunca pierdes el tipo. Que prefieres la mano a los dos besos y que tienes una educación de quitarse el sombrero.

Dicen que no usas maquillaje, que no tienes ni una arruga y que quizá sea por eso del clima gélido y por ser hermana de Helena Rubinstein que te conservas intacta, como si los años no hubieran pasado por ti.

Dicen que tu tolerancia a las bajas temperaturas es increíble. Que no cambias, ni lo más mínimo tu rutina diaria a pesar de los -30 grados que reinan fuera y que estás tan acostumbrada a la nieve, que las manoletinas siguen en el armario de invierno.

Dicen que vestida de blanco estás increíble, que es tu vestido “hecho a medida” y que aprovechas para ponértelo cuando menos gente puede verte. Dichosos los que te han visto envuelta en él.

Dicen que a pesar de parecer vulnerable, eres fuerte. Muy fuerte. Una superviviente del terror que vivió Europa por culpa de un loco bajito con bigote. Dicen que hasta él se enamoró de tu belleza y que por eso te usó como residencia, sin dañarte demasiado.

Dicen que tienes una memoria de elefante, que no olvidas tu historia y que tus raíces siempre están presentes. Que apuntas lo que ocurre cada día en tu diario y que el calendario y sus fechas importantes son una cita obligada para ti y los tuyos.

Dicen que naciste gracias a un zapatero y no gracias a un caballero como estaba programado y que es quizá por eso que tienes fachada de princesa pero corazón humilde y generoso.
Dicen que eres el corazón de Polonia, la que hace latir a todos y que aunque te arrebataron el título, para muchos sigues siendo la señorita capital.

Dicen que eres más de carruajes que de sirenas, más de Soplica que de Ron y que habiendo cerveza, el agua y el hielo es una excepción. Que brindas con Nasdrovias y que tu palabra más vulgar es aquí un giro en la carretera o lo que lucen las mujeres con un vestido apretado.

Dicen que las flores y las velas son tus eternas compañeras. Que las llevas allá donde vas. Que te gusta tenerlas cerca y que aseguras que te dan paz. Que tu compañero el Vístula te ha visto crecer que te ha acompañado desde que eras pequeña y que ha vigilado siempre tu castillo de dragones y princesas.

Dicen que eres muy poco cariñosa, pero que cuando amas, lo haces de verdad. Que adoras dialogar y conocer otras culturas y que eres capaz de hablar cuatro idiomas con sorprendente facilidad. Dicen que el tuyo es imposible pero que tu sonrisa es universal y que aunque no te entiendan, terminan cogiéndote un cariño especial.

Y por eso, por todo lo que me han contado, estoy deseando conocerte de nuevo.


Do widzenia, Cracovia. Dziękuję bardzo.

ATT. Madrid.


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