miércoles, 17 de diciembre de 2014

David Bisbal, rizos de oro y discos de platino

A pesar de que el concierto empezó con unos 15 minutos de retraso, nadie se acordó de ello cuando David llevaba dos horas y media encima del escenario sin haber descansado ni dos minutos entre canción y canción.

El incondicional club de fans esperaba impaciente en las primeras filas. Se habían desplazado desde Toledo, Huelva, Sevilla o Granada para acompañar a su ídolo en el último concierto de la gira “Tú y Yo”. “Llevamos desde el miércoles haciendo cola y aquí de pie desde las 18:00h que han abierto las puertas”  confesaba una de ellas.

Las luces se apagaron y los gritos se encendieron. Comenzó a proyectarse un vídeo en la gran pantalla del escenario que resultó ser parte del cortometraje realizado por Kike Maillo (que se presentará el próximo 20 de marzo), protagonizado por David Bisbal y María Valverde. Fue éste, el hilo conductor del concierto y alrededor del cual giraron las canciones.

El almeriense, luciendo un pantalón negro pitillo, una camisa blanca impoluta, una americana negra y zapatos negros de punta, abrió el concierto con Tú y yo, canción que da nombre a su quinto disco y que hizo que las 16.000 personas que asistieron se pusieran en pie nada más empezar el espectáculo. Siguió con Ave María, un clásico del primer trabajo en solitario del cantante y al que le faltó, por cierto, alguna de las vueltas o patadas “tipycal bisbi”.

Puede que precisamente sea eso lo que ha hecho que David siga estando donde está; dejar atrás ciertas cosas, conocer  bien el momento musical que se está viviendo y adaptar su música a la actualidad. Su productor, el reconocido Sebastian Krys, asegura en el documental Diario de una gira, que se incluye en la edición Gold del disco lanzada el pasado 9 de diciembre, que “la madurez musical de David consiste en que ya no necesita demostrar que canta bien una canción, sino que sabe contar una historia”.

Ya no le hacen falta artificios, ni salir cantando en un sofá blanco como lo hacía con la canción Desnúdate mujer de 2004. Ya no le hace falta coro, ni bailarines, ni exceso de luces ni cambios de vestuario.  El David de ahora, llena el escenario en segundos y a veces, incluso se le queda pequeño, aun tratándose del Barclaycard Center, o el antiguo Palacio de los Deportes.

El concierto tuvo un repertorio muy variado que descubría desde el Bisbal más movidito hasta el más tierno con canciones como; Sí pero no, Quien me lo iba a decir, Amar es lo que quiero, Me olvidé respirar, Esclavo de tus besos, El ruido o Esta ausencia. Y no se olvidó de “las más viejecillas” como Dígale (12 años), la cual cantó casi al completo el público mientras David abría los brazos y escuchaba entregado y emocionado a su público, o de, como dijo él, “la balada más jovencita”: Culpable

Además, el almeriense contó con dos visitas muy especiales. La primera, Emma Marrone, una conocida cantante italiana, con la que interpretó la canción de Te Amaré y El hombre de tu vida. Emma, que este año representó a su país en Eurovisión, dejó boquiabierto al público del Barclaycard Center por sus bailes y su potente voz rasgada que congeniaba bastante bien con la del anfitrión.

La segunda visita, en cambio, fue menos movida pero mucho más aplaudida. “Ahora quiero que deis un fuerte aplauso a uno de los artistas latinos más importantes a nivel mundial, a mi hermano musical y de muchas otras cosas…” Los aplausos y los gritos volvieron a encenderse y Luis Fonsi salió a escena a abrazar a su hermano. Ambos cantaron un tema de Steve Wonder y Aquí estoy yo, la canción que les unió musicalmente. “Encontrarte con amigos así y encima grandes artistas, es maravilloso”, decía el almeriense mientras Luis Fonsi abandonaba el escenario.

Además, David quiso regalar tres canciones a sus fans de américa latina que seguían el concierto en directo a través de la nueva plataforma Feel The Live, así que cantó Para enamorarte de mí, Juro que te amo y Por siempre mi amor, temas inéditos de telenovelas Argentinas. “Estoy flipando, no puedo creer que aquí os las sepáis. Es como si estuviera allí ahora mismo. Sois increíbles…”, decía Bisbal mientras el público cantaba la letra de las tres canciones sin problema alguno.

Pero, sin duda, el momento más emotivo fue cuando David, ya sin camisa blanca y vestido con camiseta negra y pantalones negros, preguntó al recinto cuántas princesas debe haber en Madrid. “Yo me quedo con mi princesa de mis sueños encantados, con Ella Bisbal Tablada”. Fue ahí cuando las lágrimas se podían atisbar en sus ojos por las pantallas gigantes del Palacio. “Lo más bonito es que hoy está ella y toda su familia, mi familia y mis amigos de siempre. Gracias, de verdad”, decía emocionado David mientras su hija le lanzaba besos desde la grada antes de que comenzara a cantar, con un piano de cola acompañándole, la canción que le compuso en 2009, antes de que Ella naciera.

Y es que da igual los años que pasen, que David Bisbal sigue siendo un fenómeno de masas. Los números que vuelan a su alrededor son de vértigo: Es el artista español que más discos ha vendido en la última década, con más de cinco millones de discos vendidos en todo el mundo, más de medio centenar de clubes de fans repartidos por todo el planeta (Israel, Croacia, Chile, EEUU, Alemania, Italia, Suiza, Polonia…), cinco giras mundiales, más de 600 conciertos,60 discos de oro y platino y más de 60 premios recibidos de la industria musical, entre ellos dos GRAMMY Latino, dos Premios ONDAS, y el World Music Award al Mejor Artista Latino del Mundo.

No sabemos si será por sus rizos de oro, su gracia andaluza, su humildad o por su voz pero, sea como sea, es un grandísimo artista que lleva 13 años de la mano del éxito y que estas navidades brinda con nosotros por 100 años más.










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